Hay que decirlo: Código: venganza iba a ser la secuela de Alerta extrema (titulada originalmente Plane, a pedido de su protagonista Gerard Butler). Sin embargo, dos semanas antes de iniciar la producción, Butler se retiró del proyecto, lo que provocó una profunda reescritura del guion. No solo cambiaron el título —de Ship (Barco) a Código: venganza—, sino que también adaptaron la historia para desvincularla por completo del filme original. La dirección quedó a cargo nuevamente del francés Jean-François Richet.

En ese momento, ingresó Jason Statham, conocido héroe de incontables películas de acción. Sus personajes suelen ser lacónicos, hablando solo lo estrictamente necesario, casi como si, al estilo de peronistas de la primera hora, prefirieran los hechos por encima de las palabras.
Jason Statham, calvo como Bruce Willis —con quien a menudo lo comparan dentro del género de acción— se ha consolidado como uno de los máximos exponentes del cine de acción, especialmente ante la ausencia de actores jóvenes dispuestos a ocupar lugares que en su juventud tuvieron figuras como Sylvester Stallone, Chuck Norris o Steven Seagal. A diferencia de estos dos últimos, Statham posee un carisma especial que mantiene vigentes sus películas en el mercado global.
En Código: venganza interpreta, a modo de resumen, a un expolicía convertido en guardaespaldas que, tras el asesinato de su jefe en una emboscada, se embarca en una implacable persecución: investiga —o más bien mata— hasta infiltrarse en un buque de carga para capturar al responsable de la muerte de su líder.
Aunque resulte cuestionable que Cole Red, su personaje, pueda abordar el barco con un pasaporte ajeno, sin que se le exija huella digital ni se perciba diferencia alguna, todo lo que sucede a partir de ese momento parece razonablemente verosímil.
La trama sigue una fórmula conocida, con una vuelta de tuerca cercana al final que podrá sorprender —o no— a los espectadores más experimentados.
El resto del filme consiste en una cadena de escenas de acción intensas, combates cuerpo a cuerpo, enfrentamientos con cuchillos y uso de diversas armas de fuego, ya sean pistolas o ametralladoras. En la mayoría de estas confrontaciones, Cole triunfa aunque sufra algunos rasguños que no le impiden continuar impartiendo justicia por mano propia.
No está solo: a bordo del buque donde se encuentran refugiados tailandeses en uno de los contenedores, se une a él la actriz Annabelle Wallis (vista en Maligno y Annabelle), quien interpreta a la tercera oficial del barco. Incorporada en una etapa avanzada, ella se convierte en una aliada clave para enfrentar a los antagonistas.
La película exhibe un alto grado de violencia y cualquier objeto, desde ganchos hasta un candado, sirve para eliminar a los enemigos en confrontaciones intensas.
Mejor no preguntar cómo.
Código: venganza
Calificación: Regular
Acción, Reino Unido, 2026.
Título original: Mutiny.
Duración: 95 minutos.
Director: Jean-François Richet.
Reparto: Jason Statham, Annabelle Wallis, Chaneil Kular, Roland Møller.
Disponible en salas: Cinemark Palermo, Dot y Unicenter; Showcase Norcenter; Haedo y Quilmes.
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